domingo, 30 de septiembre de 2012

Mi iPhone es lo más.

No, amigos, tranquilos, no me he comprado un iPhone 5, a pesar de que Apple recomienda a la gente que regale sus actuales móviles a los padres, familiares y amigos más cercanos para poder hacerlo (¡consumid, malditos!)... Pero ayer fue tema de conversación mientras tomábamos unas cervecillas que Nuno amablemente nos sirvió en El Viajero. Imaginaos a un montón de chavales jóvenes apiñados en la puerta de una fábrica de Foxconn en China esperando un proceso de selección para entrar a trabajar por unos míseros 300 euros al mes. Imaginad ahora que eso es DESPUÉS de que las condiciones laborales HAYAN MEJORADO (ver artículo de Público antiguo), porque antes era toavía peor. Imaginaos que duermen en unas literas en condiciones en las que vosotros jamás aceptariais y que su jornada laboral excede, con mucho, las horas que trabajamos nosotros, por no hablar del índice de suicidios y otras lindezas que se han escuchado en la prensa últimamente.

Imaginad ahora que fuesen vuestros hijos los que trabajan allí... no es muy difícil. ¿Os gustaría?

Ahora, abundando en este ejercicio, dadle otra vuelta de tuerca: Imaginaos que esto ocurre con casi todas las marcas de electrónica... Y si, yo también llevo un HTC Desire en el bolsillo, made in China, probablemente. Y que esta práctica se extiende a la ropa, el calzado, etc... Mis zapatillas ASICS que me tengo que comprar porque me cuesta encontrar números 49 de calzado están hechas en Vietnam, y si no las compro en rebajas superan los 100 euros de pvp. La ropa que compráis a vuestros hijos en Zara está fabricada en la India o en Brasil o yo que se donde, en unas condiciones laborales que son sinónimo de esclavitud (y que hacen que alguien se forre).

Y no sigo, porque hay muchos más campos a los que esta epidemia se extiende.

¡Que levanten la mano los que piensen que lo estamos haciendo todo fantásticamente!

No veo a nadie...

Y lo peor de todo, no solo no veo como podemos evitar que tamañas injusticias sean el pan nuestro de cada día, sino que son pasadas por alto sin ningún rubor por todos nosotros (reconocedlo, a muchos de vosotros os importa una mierda o creéis que no se puede hacer nada). Salvo, quizá, alguna pequeña aportación personal... dejar de cambiar de móvil cada 6 meses (¡que se pueden aguantar unos añitos, chavales!), mirar un poco las etiquetas de los productos, intentar adquirir solo lo que necesitemos y procurar que quien nos lo vende controle la fabricación. Todo ello francamente difícil y... si, amigos, tedioso ¿verdad?

Algunos enlaces, por si habéis llegado hasta este punto de mi aburrido blog (os felicito si lo habéis conseguido) y os apetece seguir investigando:






4 comentarios:

  1. Y así parece que es a lo que están abocados las futuras generaciones como no haya un cambio radical en el modo de vida. La verdad es que los hábitos que los países occidentales supuestamente avanzados tenemos están provocando penuria en el mundo por doquier, una lastima "lingote de oro".

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  2. No sabemos que será lo siguiente, pero se superarán seguro a ellos mismos y al mercado. Lo siento, me encanta iphone!!! Os recomiendo que probéis en este concurso si queréis conseguir uno gratis: http://bit.ly/concursoiphone

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    1. Al final, con esta actitud temo que cada vez vaya a peor este mundo. Por muy bonitos que sean los smartphones y otros gadgets tecnológicos, la cultura del consumismo nos hará pagar tarde o temprano.

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  3. Muy buena entrada, de esas que te hacen revolverte en los pensamientos. Sigue escribiendo así, que cosas diferentes es lo que necesito leer. Un cyber-saludo

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